Los perros reactivos suelen reaccionar ante la simple visión de otros perros, personas, niños, ruidos fuertes y/o el movimiento de coches, bicis, personas corriendo, etc.
La reacción del perro a estos estímulos es generalmente la de ladrar, tirar de la correa, gruñir, morder y intentar abalanzarse hacia el estimulo que provoca esta reacción.
Normalmente es un comportamiento que asusta e incomoda a los dueños ya que no saben como gestionar a su perro reactivo y suelen intentar de todo:
